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Los primeros pasos de una empresa en el mundo digital “Parte 1”

Por Rodrigo García

La digitalización de bienes y servicios ha demostrado las ventajas de llegar preparado al mundo virtual. Son numerosos los casos de empresas que sin una visión clara de su modelo de negocio, en el ciberespacio, han cometido errores que pusieron en peligro su funcionamiento fuera de la red, por otro lado también existen ejemplos de empresas que con una serie de objetivos específicos lograron maximizar los alcances de su mercado, lo más importante es entender que a pesar del tamaño de la empresa y escala de las estrategias, los principios y consideraciones son los mismos para una migración virtual exitosa.

El primer paso consiste en empatar los objetivos de negocio con los objetivos de presencia digital. Visualizar lo que se puede lograr a corto, mediano y largo plazo es la guía de ejecución, antes de generar un plan para lograr esos objetivos es importante saber que se espera que el mundo digital aporte a la empresa y la marca.

El segundo paso es establecer el modelo de ingresos que la presencia digital generará para la empresa. Puede ir desde la generación de ingresos por publicidad en el portal, desarrollo de una tienda mayorista o minorista en línea, proveedor de contenido, corredor de transacciones, generador de mercado, proveedor de servicios, proveedor de comunidades, entre otros. Lo importante es tener claro que la presencia digital no es sólo un medio más para dar a conocer un producto o servicio, su capacidad de integradora permite que el mismo medio se transforme en mensaje, y que este a su vez genere beneficios económicos.

El tercer paso implica la definición del público objetivo y el lugar donde se encuentra. Un público objetivo puede describirse por características demográficas, patrones de comportamiento, estilo de vida, patrones de consumo online y offline, patrones de uso y navegación, preferencias de creación de contenido (Pinterest, Instagram, Vine, Etc.) e influenciadores o líderes de opinión. Todas esas dimensiones de análisis brindan la posibilidad de ubicarse en el lugar y momento exacto donde ese público espera encontrar un producto o servicio, nuestros datos nos dicen donde están ellos, y por primera vez no implementar estrategias Outbounding que salen a buscar al público objetivo, sino estrategias Inbounding que provoca que ellos nos encuentren maximizando las posibilidades que brinda internet.

El cuarto paso se refiere a las condiciones del mercado. El éxito o fracaso de tus acciones en el mundo digital dependen mucho del conocimiento que se tenga del mercado, entendido como las acciones de la competencia, estatus de relación con proveedores, y productos o servicios que pueden sustituir los ofrecidos. Es importante saber lo que otros actores del segmento realizan con sus portales, redes sociales, contenidos y la relación de los mismos con sus consumidores, la finalidad es averiguar que ventajas competitivas pueden atribuirse a la propia marca en la práctica del mundo digital, así entrar a un mercado en declive con grandes competidores, emergente de pocos competidores o nuevo sin competidores y gran demanda.

Estos cuatro pasos conforman los aspectos generales en la planeación y estructuración de la presencia digital de una empresa o marca, cada uno puede ampliarse de acuerdo a las necesidades específicas de cada proyecto sin dejar de lado que además de fungir como guía, generan un antecedente que después puede ser medible, elemento fundamental en toda campaña y estrategia de marketing digital.

En la segunda parte se describen los elementos específicos del desarrollo de presencia digital.

Referencias

-Laudon, Kenneth y Carol Guercio. E-commerce 2013. Negocios, Tecnología, Sociedad. 9ª ed. Editorial Pearson, México 2013

Wireframing: El sitio Web como herramienta de comunicación en marketing

Por Rodrigo García

Wireframing o Alambrado es un concepto que originalmente buscaba la representación visual de un sitio, funcionalidad y comportamiento en la experiencia de navegación. Utilizado principalmente por programadores y desarrolladores de páginas web para tener una idea más concreta del proyecto.

Sin embargo, conforme estos recursos se han convertido en una herramienta de marketing, su planeación, desarrollo e implementación requieren de una visión más amplia para su éxito como elemento de vinculación con el público objetivo.

Cuando se elabora un sitio web, con la finalidad de tener presencia de mercado en plataformas digitales, se debe pensar en la venta “cara a cara”. Una página debe brindar los elementos necesarios para conocer, evaluar y adquirir un producto o servicio, además de inspirar confianza en el visitante.

Adecuar y personalizar el sitio para cada visitante es un esfuerzo constante que debe seguir el “Modelo de Aceptación de la Tecnología” (Davis 1989) el cual permite hacer una predicción de comportamiento frente a una tecnología determinada, en este caso la página web, basado en la Utilidad Percibida y la Facilidad de Uso Percibida que en resumen generan una experiencia óptima de navegación a través de los contenidos.

El diseño de un sitio web debe balancearse entre elementos gráficos, de programación y contenido buscando resolver un objetivo de mercadotecnia específico. Para la elaboración de un Wireframing debe considerarse, además de los elementos técnicos, lo siguiente:

1.- Objetivo de Comunicación: Jerarquizar cuales son las prioridades a comunicar

2.- Objetivo de Mercado: Considerar las necesidades del negocio y los pasos para satisfacerlas

3.- Objetivo Publicitario: Tener claro como la estrategia digital se vincula con la página web y puede lograr resolver el objetivo de mercado de forma creativa.

4.- Uso de Sitio: Considerar como se desea que sea usado el sitio, así como ordenar de que manera el visitante va adquiriendo información respecto al producto o servicio y como adquirirlo.

5.- Servicio Personalizado: Brindar respuestas a preguntas frecuentes que permitan anticipar las inquietudes de los visitantes.

La interacción con el sitio es un recurso viable siempre y cuando se entienda como se comportan los visitantes, algo en lo que las herramientas de análisis web han dado muchos hallazgos, sin embargo, un estudio realizado por DUX ACM New York en 2003 demostró que la primera vez que se visita una página lo que más se toma en cuenta para su credibilidad es el diseño gráfico de esta, pero conforme se regresa a ésta el contenido comienza a cobrar mayor relevancia.

Esto demuestra que las estrategias de marketing de contenido tienen una proyección más lenta, pero que a largo plazo permite construir una relación con los visitantes de un sitio más duradera.

Existen algunas plataformas que permiten crear una propuesta visual de alambrado de las cuales las más relevantes son Moqups, Lumzy y Balsamiq entre otras. El desarrollo de un sitio web es una labor que requiere de un amplio conocimiento del mercado pero sobre todo del público objetivo y su relación con la tecnología como medio para satisfacer sus necesidades.

Referencias

-Laudon, Kenneth y Carol Guercio. E-commerce 2013. Negocios, Tecnología, Sociedad. 9ª ed. Editorial Pearson, México 2013
-Fogg B. J. Et Alteris. How do users evaluate the credibility of web sites? DUX 2003, AMC Digital Library, Estados Unidos 2003
-Davis, F. D. Perceived usefulness, perceived ease of use, and user acceptance of information technology, MIS Quarterly, Estados Unidos 1989

Sin raíces no hay frutos

Por Edgar Molina

En pasadas entregas hablamos de los puntos básicos de las redes sociales, cómo actuar en ellas, los mitos y los estudios (que insisto: no son leyes, sólo teorías) que giran alrededor de Facebook, Twitter y demás sitios de interacción. Ahora toca el turno del ecosistema al cual pertenecen las redes sociales dentro del ámbito empresarial: el Digital Marketing.

En Internet circula una imagen denominada “árbol del marketing digital” en el cual se enuncian los diferentes actores que participan dentro del mercadeo en los medios digitales; haciendo un análisis de este esquema podemos dividirlo en dos importantes segmentos que le pueden dar a la empresa en cuestión impulso económico importante, con un presupuesto inferior al que se plantea para medios convencionales: Branding y ROI (Return On Investment).

De algo sí podemos estar seguros: no podemos (puedes) vender ningún producto o servicio sin antes darte a conocer. Necesitas crear presencia de marca, es decir, que tu mercado potencial te conozca, sepa quién eres, de dónde vienes y qué ofreces o de lo contrario sería como lanzar piedras hacia arriba esperando que golpeen a los aviones. De la misma manera no puedes crear presencia de marca si no tienes los elementos necesarios para ello, como una estrategia definida y generación de contenidos. Ya teniendo estos componentes es necesario un canal de transmisión y, como estamos inmersos en los medios digitales, la página web es la mejor opción.

La página web debe darle la mejor experiencia de navegación al usuario. Para ello el desarrollo web y el diseño son elementales, pues si no cuenta con diseño adaptable a dispositivos móviles (responsivo) o la navegación es plana, la experiencia del usuario no será agradable y no obtendrás ni branding ni ROI.

Bien, si llevamos el hilo del marketing digital con base en el “deber ser” ya contamos con raíces sólidas y bien cimentadas (investigación previa, estrategia, generación de contenido y branding en medios convencionales) así como de un tronco fuerte, capaz de mantener las ramificaciones que darán como fruto presencia digital y retorno de inversión (sitio web bien desarrollado y con diseño ideal). Ahora es necesario pensar en las ramas que sostendrán los frutos hasta que sea el momento de recogerlo. Como dije en un principio, hay dos segmentos, uno que es el que te posicionará como marca y otro que regresará parte de la inversión que se ha hecho.

El primero es el de posicionamiento, ese que tiene ramificaciones enfocadas a publicitar a la empresa, tu servicio / producto y si es conveniente, al equipo de trabajo que colabora en ella. Para esto último recuerda que un equipo reconocido por sus líderes se siente más identificado y comprometido con una organización.

El segundo es el enfocado directamente al ROI, el cual cuenta con movimientos más agresivos y enfocados a la conversión de lo que hace la parte de Branding en ventas, todas las actividades realizadas a través de canales digitales.

Para que ambos conjuntos de ramificaciones funcionen adecuadamente y surtan frutos en el corto o mediano plazo es necesario que la página web tenga todo lo necesario para soportar las acciones de Branding y ROI, es decir, que su contenido tenga coherencia y excelente diseño, que su ingeniería esté basada en un buen SEO y accesibilidad y, para que la página web funcione con base a las especificaciones que mencionamos, que sea alimentada constantemente con contenidos fuertes y cuente con estrategias dinámicas, y enfocadas a los objetivos de la organización y del Marketing Digital de la empresa.

Así que con esta breve (larga) palabrería perseguí darles un preámbulo de lo que es un ecosistema de Marketing Digital, situación que me compromete (para no decir que me obliga) a abordar de cada una de las partes que conforman este árbol. Mientras tanto…nos mantenemos online.

A quien obra mal se le pudre la comunidad

Por Edgar Molina

En México se tiene la idea de que las redes sociales sólo sirven para entretenerse (en las oficinas para quitar el tiempo) y que no representan oportunidad de crecimiento alguna para las empresas. No hay percepción más errónea que ésta. Pero dicha apreciación no se generó de manera espontánea, mucha culpa tenemos quienes estamos involucrados en el mundo de la comunicación digital; unos por no transmitir los conocimientos adquiridos por el falso “celo profesional” y otros por tener prácticas que, hay que decirlo, denotan nuestra cultura e idiosincrasia como nación (lastimosamente).

Pero, ¿Qué prácticas son las adecuadas, cuáles son inadecuadas y cuándo se convierten en unas u otras? En ocasiones viendo lo malo podemos discernir qué es lo bueno o lo correcto, en este caso, lo adecuado. En esta ocasión hablaremos de las malas prácticas dentro de las redes sociales que, como hemos dicho antes, son inherentes a nuestro comportamiento social.

Estar por estar.- Cuando dicen que “hay que tener presencia en redes sociales”, los CEO’s que carecen del conocimiento de este ecosistema, de inmediato mandan abrir Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn, Google+ y demás; no importa que no cumplan los parámetros de diseño e imagen, o que su empresa no tenga las características para tener comunidad en una u otra red social; el objetivo es “ser visible” para quienes formen parte de estos nichos sociales.

Esta práctica nos da paso a la segunda negativa: Delegar la responsabilidad de las redes sociales a practicantes.- Tan simple como responder a esta cuestión ¿Dejarían pilotar un avión con cientos de pasajeros a un turista por el hecho de que “le gustan los aviones”? La respuesta es sencilla.

Pensar que las redes sociales son para ventas.- Si bien es cierto que es un medio de comunicación que penetra en muchos círculos sociales y que puede incrementar el poder de venta, el objetivo principal de las redes sociales es posicionar o mantener la imagen de la marca en cuestión dentro del mercado meta o bien lanzarlo a nuevos mercados. Es posible lanzar promociones a través de las redes, sólo si la comunidad o el mercado están familiarizados con la marca o empresa, de lo contrario, será como hablar con las paredes.

Publicar sin ortografía.- Tomando en cuenta la premisa de “escribes como hablas”  y que el objetivo principal de redes sociales es posicionamiento de marca, sería fatal que una empresa publicara pasando por alto las reglas básicas de ortografía, redacción y sintaxis, pues al ser un medio que, como dijimos antes, penetra varios círculos sociales, su reputación estaría en juego o a punto de desaparecer.

Saturación o “spameo” de publicaciones.- Tropicalicemos la situación; En una reunión, ya sea de trabajo o por mera convivencia, lo saludable es que todos los involucrados participen dando su punto de vista o compartiendo nuevos tópicos de conversación. De lo contrario, quien acapara la charla termina por hartar a la audiencia quien opta por no opinar o no dar más pie a la conversación y abandona el círculo, negando la opción de réplica o aceptación de lo que se dice. Lo mismo pasa cuando la temática de la conversación se “ensaña” con críticas y comentarios negativos hacia una o más personas, situaciones o acciones que no son bien vistas por el emisor.

Cierto es que no se mencionan todas las prácticas que se perciben como negativas dentro de las redes sociales, sin embargo, estos puntos son preámbulo de una serie destinada a develar más acciones desacordes al correcto uso de este medio de comunicación, como a promocionar las acciones que le dan vida a las redes y que pueden posicionar como líderes a quienes las aplican de forma oportuna, mientras tanto seguimos online.