Posts By: Coco Mkt

Estudio revela que estudios sobre social media son relativos

Por Edgar Molina

Dentro del mundo de las redes sociales, muchos expertos en el campo hablan de cómo generar interacción o crecimiento de comunidad con base en distintos estudios realizados por agencias especializadas e incluso por ellos mismos. Muchos de éstos manejan conceptos que aterrizan, desde puntos de vista de las mismas agencias o Social Media Managers, prácticas que ya son conocidas por la mayoría de quienes estamos inmersos en el rubro de la interrelación virtual; horarios, elementos de una publicación, manejo de influenciadores y demás “claves” para crear presencia “perfecta”.

¿Pero qué pasa cuando los personajes en las redes sociales siguen al pie de la letra dichos estudios y no alcanzan los objetivos que se plantean? Hay muchas respuestas para ello, muchas respuestas a la incógnita, desde la mala planeación del perfil, es decir, no plantean un objetivo fijo de éste o tener coherencia entre lo que se publica con lo que se persigue; la deficiente creación de comunidad previa hasta el desinterés por mantener (o crear) presencia en las redes sociales.

El hecho de que se cree una publicación para cualquier red social que contenga los elementos enfocados hacia crecimiento y/o engagement, vayan dirigidas a influenciadores y se publiquen en los horarios que una agencia o especialista recomiendan, no augura una viralización de la publicación en cuestión; esto es debido a que cada red social tiene un comportamiento distinto o bien sea tan transitada que el tiempo de vida de la publicación sea muy corto con relación a lo que se espera.

Lo cierto es que no hay una fórmula exacta para que el éxito de una campaña llegue en un tiempo determinado, también es cierto que puedes esmerarte en el contenido o que el arte que incluyas sea de primer nivel y que la ortografía plasme un nivel de cultura equiparable con los eruditos del momento. Eso no significa que serás un gurú del social media en pocos días, tal vez llegue un tipo con ideas comunes, sin arte y con ortografía digna de primero de primaria y que en pocas horas se vuelva viral sin oportunidad de detenerlo; así de mutables son las redes sociales, en una hora pueden ser factores sociales determinantes, o bien el circo de un grupo de bufones que sólo quieren expresar lo que en sus círculos reales no se lo permiten.

Otro hecho irrefutable es que nadie nos puede decir cómo manejar nuestras redes sociales, quién mejor que nosotros para conocerlas, tener en cuenta su comportamiento y los intereses de nuestras comunidades; si usamos las herramientas adecuadas (no las promocionaré, no recibo regalías por ello), analizamos nuestra comunidad y fijamos una línea de comunicación acorde a nuestros perfiles virtuales, podemos lograr que los perfiles crezcan en comunidad e interacción y de obtenerlo, tal vez en unos meses podamos redactar un estudio sobre cómo crear comunidad y engagement desde nuestro punto de vista, mientras lo logran seguimos online.

Ni tanto que queme el “post” ni tanto que no lo pelen

Por Edgar Molina

En la pasada entrega nos dimos a la tarea de mostrar a grandes rasgos qué no se debe hacer dentro de las redes sociales, sin embargo, la lista no para ahí; hay muchas, pero muchas más situaciones inapropiadas e incluso hasta de mal gusto dentro de las redes sociales, acciones que los usuarios “de a pie” e inclusive empresas inexpertas en el ramo ocupan y luego se preguntan ¿por qué lo que publico no tiene impacto? Si ustedes caen en este tipo de prácticas, puede que ése sea el motivo por el cual sus publicaciones quedan en el limbo.

Publicación vacía.– Se le llama así a esos posteos o tuits que no llevan ningún vínculo hacia las tendencias del momento o bien que sus contenido es totalmente superfluo, es decir, que incluyen únicamente un enunciado que sólo tendrá significado para quien lo publica y tal vez, para su círculo más próximo, por ejemplo: “¡Muy feliz! “ (feliz por qué o de qué o con quién). “Estoy harto (a)” (las mismas preguntas del primer caso se ocupan en este enunciado).

Lo contrario a estas publicaciones vacías son aquéllas que van acompañadas de una imagen, o una etiqueta que puede o no ser referentes a una coyuntura o bien un vínculo hacia una nota, video e inclusive hacia algún sitio, obviamente acompañadas de un enunciado que haga de introducción, por ejemplo: ¡Feliz porque mi banda favorita viene a México! #Rock http://compraboletos.com + imagen de la agrupación (también es posible mencionarlos, si cuentan con perfil dentro de la red social en cuestión). “Este tráfico de la ciudad ya es insoportable” #HaganAlgo + imagen del tráfico vehicular al que se hace referencia (de igual forma es válido mencionar a las instancias competentes, si es que tienen presencia en redes sociales).

Exceso de etiquetas / menciones.- Es cierto que una publicación que carece de elementos que provoquen interacción (conversación, amplificación y aplauso) pasan la mayoría de las veces inadvertidas, las que exceden de estos elementos también carecen de impacto debido a la saturación de enlaces, menciones a otros perfiles o de etiquetas, y no finjan; ustedes han hecho lo mismo alguna vez y cuando vieron en su TL o muro publicaciones como ésta la han pasado por alto: Una foto de un bello atardecer con la leyenda: #Hermoso #Atardecer #único #Paisaje #MadreNaturaleza #Wishyouwerehere #AdiosSeñorSol ¿Les parece familiar?

De igual forma pasa con las menciones cuando no vienen acompañadas de un enunciado o de mayor contenido; así es, simple y llanamente menciones, es algo agotador ver una publicación repleta de nombres de usuarios y de nada más, de la manera más atenta les sugiero que no caigan en esto.

Copia de contenido (plagio).- Así de simple: en cualquier escrito se hace referencia a la fuente de donde se extrajo información, ya sea una simple frase hasta datos relevantes a un tema en específico; pues lo mismo sucede en las redes sociales, caso contrario estarás plagiando pensamientos e ideas que no salieron de tu inspiración. Toma en cuenta que la finalidad de las redes sociales es precisamente generar interacción con los usuarios de las mismas, la cual se hace con base en publicaciones compartidas, citadas, aceptadas e incluso debatidas, lo cual se está limitando al aplicar “copy/paste” a publicaciones y peor aún: no mencionar la fuente de donde la obtuviste.

No promover interacción.- El chiste se cuenta solo. Supongamos que la publicación cuenta con todos los elementos que promueven la interacción (imagen, menciones ligas, etiquetas) lo publicas y en menos de lo que te imaginas comienzan los likes/favs, Shares/Retuits y las respuestas/menciones, los contadores van en aumento a niveles casi estratosféricos, tu comunidad se incrementa a paso acelerado, influenciadores dentro del ramo comienzan a promocionar tu publicación sin que se los pidas y…tú abandonas todo impulso por seguir en contacto con estos elementos, dejando de contestar las preguntas y menciones y sin agradecer las veces que compartieron tu publicación. Entonces, ¿para qué estás en redes sociales si tu comportamiento en ellas raya en el autismo?

Y por último la más risoria –a mi gusto- de las malas prácticas dentro de las redes sociales: el autolike o autofav.- Otro chiste que no necesita explicación pero les cuento de todos modos; un like o fav se le otorga a una publicación que le gustó a una o más personas, o bien que están de acuerdo con el contenido o quieren dar el seguimiento a la interacción que pueda generar dicho posteo; obviamente si tú como persona o como empresa publicas algo dentro de una red social, es porque “te gusta”, estás de acuerdo con tu forma de pensar y quieres seguir la interacción que genere ¿no? Es como si en una charla dijeras “estoy de acuerdo conmigo” o “me gusta mi forma de pensar”. Seamos coherentes, y digamos “NO” a la “auto adulación” en redes sociales.

Si juntamos la lista anterior con ésta, se tiene una gama muy amplia de cómo no se debe actuar dentro de las redes sociales y lo más importante; una leve impresión de cuáles son las prácticas positivas dentro del mundo virtual para poder ser un ente reconocido dentro del ciberespacio, mientras esperan qué se nos ocurre para la siguiente entrega, nos mantenemos online.

A quien obra mal se le pudre la comunidad

Por Edgar Molina

En México se tiene la idea de que las redes sociales solo sirven para entretenerse (en las oficinas, para quitar el tiempo) y que no representan oportunidad de crecimiento alguna para las empresas. No hay percepción más errónea que esta. Pero dicha apreciación no se generó de manera espontánea, mucha culpa tenemos quienes estamos involucrados en el mundo de la comunicación digital; unos, por no transmitir los conocimientos adquiridos por el falso “celo profesional” y, otros, por tener prácticas que, hay que decirlo, denotan nuestra cultura e idiosincrasia como nación (lastimosamente).

Pero, ¿qué prácticas son las adecuadas, cuáles son inadecuadas y cuándo se convierten en unas u otras? En ocasiones viendo lo malo podemos discernir qué es lo bueno o lo correcto, en este caso, lo adecuado. En esta ocasión hablaremos de las malas prácticas dentro de las redes sociales que, como hemos dicho antes, son inherentes a nuestro comportamiento social.

Estar por estar.- Cuando dicen que “hay que tener presencia en redes sociales”, los CEOs que carecen del conocimiento de este ecosistema, de inmediato mandan abrir Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn y demás; no importa que no cumplan los parámetros de diseño e imagen, o que su empresa no tenga las características para tener comunidad en una u otra red social; el objetivo es “ser visible” para quienes formen parte de estos nichos sociales.

Esta práctica nos da paso a la segunda negativa: Delegar la responsabilidad de las redes sociales a practicantes.- Es tan simple como responder a esta cuestión: ¿dejarían pilotar un avión con cientos de pasajeros a un turista por el hecho de que “le gustan los aviones”? La respuesta es sencilla.

Pensar que las redes sociales son para ventas.- Si bien es cierto que es un medio de comunicación que penetra en muchos círculos sociales y que puede incrementar el poder de venta, el objetivo principal de las redes sociales es posicionar o mantener la imagen de la marca en cuestión dentro del mercado meta o bien lanzarlo a nuevos mercados. Es posible lanzar promociones a través de las redes solo si la comunidad o el mercado están familiarizados con la marca o empresa, de lo contrario, será como hablar con las paredes.

Publicar sin ortografía.- Tomando en cuenta la premisa de que “escribes como hablas”  y que el objetivo principal de las redes sociales es el posicionamiento de marca, sería fatal que una empresa publicara pasando por alto las reglas básicas de ortografía, redacción y sintaxis, pues, al ser un medio que, como dijimos antes, penetra varios círculos sociales, su reputación estaría en juego o a punto de desaparecer.

Saturación o spameo de publicaciones.- Tropicalicemos la situación: en una reunión, ya sea de trabajo o por mera convivencia, lo saludable es que todos los involucrados participen dando su punto de vista o compartiendo nuevos tópicos de conversación. De lo contrario, quien acapara la charla termina por hartar a la audiencia, la cual opta por no opinar o no dar más pie a la conversación y abandona el círculo, negando la opción de réplica o aceptación de lo que se dice. Lo mismo pasa cuando la temática de la conversación se “ensaña” con críticas y comentarios negativos hacia una o más personas, situaciones o acciones que no son bien vistas por el emisor.

Cierto es que no se mencionan todas las prácticas que se perciben como negativas dentro de las redes sociales, sin embargo, estos puntos son preámbulo de una serie destinada a develar más acciones desacordes al correcto uso de este medio de comunicación, como a promocionar las acciones que le dan vida a las redes y que pueden posicionar como líderes a quienes las aplican de forma oportuna. Mientras tanto, seguimos online.