Sin raíces no hay frutos

Sin raíces no hay frutos

Por Edgar Molina

En pasadas entregas hablamos de los puntos básicos de las redes sociales, cómo actuar en ellas, los mitos y los estudios (que insisto: no son leyes, sólo teorías) que giran alrededor de Facebook, Twitter y demás sitios de interacción. Ahora toca el turno del ecosistema al cual pertenecen las redes sociales dentro del ámbito empresarial: el Digital Marketing.

En Internet circula una imagen denominada “árbol del marketing digital” en el cual se enuncian los diferentes actores que participan dentro del mercadeo en los medios digitales; haciendo un análisis de este esquema podemos dividirlo en dos importantes segmentos que le pueden dar a la empresa en cuestión impulso económico importante, con un presupuesto inferior al que se plantea para medios convencionales: Branding y ROI (Return On Investment).

De algo sí podemos estar seguros: no podemos (puedes) vender ningún producto o servicio sin antes darte a conocer. Necesitas crear presencia de marca, es decir, que tu mercado potencial te conozca, sepa quién eres, de dónde vienes y qué ofreces o de lo contrario sería como lanzar piedras hacia arriba esperando que golpeen a los aviones. De la misma manera no puedes crear presencia de marca si no tienes los elementos necesarios para ello, como una estrategia definida y generación de contenidos. Ya teniendo estos componentes es necesario un canal de transmisión y, como estamos inmersos en los medios digitales, la página web es la mejor opción.

La página web debe darle la mejor experiencia de navegación al usuario. Para ello el desarrollo web y el diseño son elementales, pues si no cuenta con diseño adaptable a dispositivos móviles (responsivo) o la navegación es plana, la experiencia del usuario no será agradable y no obtendrás ni branding ni ROI.

Bien, si llevamos el hilo del marketing digital con base en el “deber ser” ya contamos con raíces sólidas y bien cimentadas (investigación previa, estrategia, generación de contenido y branding en medios convencionales) así como de un tronco fuerte, capaz de mantener las ramificaciones que darán como fruto presencia digital y retorno de inversión (sitio web bien desarrollado y con diseño ideal). Ahora es necesario pensar en las ramas que sostendrán los frutos hasta que sea el momento de recogerlo. Como dije en un principio, hay dos segmentos, uno que es el que te posicionará como marca y otro que regresará parte de la inversión que se ha hecho.

El primero es el de posicionamiento, ese que tiene ramificaciones enfocadas a publicitar a la empresa, tu servicio / producto y si es conveniente, al equipo de trabajo que colabora en ella. Para esto último recuerda que un equipo reconocido por sus líderes se siente más identificado y comprometido con una organización.

El segundo es el enfocado directamente al ROI, el cual cuenta con movimientos más agresivos y enfocados a la conversión de lo que hace la parte de Branding en ventas, todas las actividades realizadas a través de canales digitales.

Para que ambos conjuntos de ramificaciones funcionen adecuadamente y surtan frutos en el corto o mediano plazo es necesario que la página web tenga todo lo necesario para soportar las acciones de Branding y ROI, es decir, que su contenido tenga coherencia y excelente diseño, que su ingeniería esté basada en un buen SEO y accesibilidad y, para que la página web funcione con base a las especificaciones que mencionamos, que sea alimentada constantemente con contenidos fuertes y cuente con estrategias dinámicas, y enfocadas a los objetivos de la organización y del Marketing Digital de la empresa.

Así que con esta breve (larga) palabrería perseguí darles un preámbulo de lo que es un ecosistema de Marketing Digital, situación que me compromete (para no decir que me obliga) a abordar de cada una de las partes que conforman este árbol. Mientras tanto…nos mantenemos online.

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