El Santo como Marca

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El Santo, enmascarado de plata, conmemorado como Rey Universal de la Lucha Libre cumple hoy 32 años que nos abandonó dejándonos su grande legado. De nacimiento, Rodolfo Guzmán Huerta, el héroe de México construyó un personaje de indudable valor reconocido internacionalmente. Su imparable carrera se prolongó casi 40 años y sus incontables victorias lo coronan como el luchador más importante para el país. Con su figura, se estableció toda una industria que posteriormente se hizo marca. Esta es la historia de Marketing del Santo.

El oriundo de Tulancingo, se estableció con su familia en el barrio de Tepito e incursionó por varios deportes hasta establecerse en las luchas durante los años 30. No fue sino hasta 1942, cuando dio su primera aparición como El Santo con una máscara de color plateado. Su carrera fue ascendiendo al cambiar de bando de rudos a los técnicos destacando por su habilidad y dinamismo que le hacían ganar muchas partidas. Durante los años 50, su popularidad fue tal, que inspiró a diversos artistas en sus creaciones. Uno de ellos fue  José Guadalupe Cruz, artista, dibujante y editor quien publicó la historieta Santo, El enmascarado de plata, convirtiéndolo en un superhéroe. La publicación continuó existiendo hasta los años 80, cuando era ya consolidado como un personaje de la cultura popular.

Su incursión al cine comenzó a finales de los 50. El Santo no fue el primer luchador en aparecer en un filme, sino fue “El Médico asesino” en 1952 en una película curiosamente intitulada “El Enmascarado de Plata”. Fue Fernando Osés, quien lo acercó al mundo de la cinematografía. Osés escribió los primeros dos libretos que serían el inicio de una carrera artística de 52 películas protagonizadas por él.

Sus filmes, de bajo presupuesto, escalaron rápidamente por su popularidad e irónicamente, no por su calidad. En los argumentos, El Santo luchaba contra seres sobrenaturales y usaba aparatos sofisticados de comunicación, tomando un tono muy similar a Batman de 1960. Las historias de horror (irónicamente vistas hoy en el sendero de la comedia) se exportó a Estados Unidos y Europa. En España y Francia, estas obras cinematográficas fueron consideradas como verdaderas joyas de arte surrealista en México junto con otros artistas como Juan Orol.

Hoy, la marca de El Santo viene explotada por El Hijo del Santo, quien ha aprovechado el legado de su padre para el merchandising de playeras, figuras, coleccionables e incluso productos como Santo Milk y una marca de Mezcal. Sin duda, El Santo es un ejemplo a seguir para las marcas mexicanas. Conoce un poco más sobre él.

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